Es un melómano apasionado, y confiesa que hace la programación que le gusta como espectador. Tras cuatro ediciones al frente del FIAS, un festival al que ha dado la vuelta poniéndolo en primera línea, es para él momento de hacer balance.

Pepe Mompeán recuerda las jornadas de intensas y numerosas reuniones de sus comienzos al frente de la Asesoría Musical de la Comunidad de Madrid en 2015, cuando se propuso renovar el Festival de Arte Sacro (FIAS):

– Tenemos a los mejores músicos en España, lo natural era contar con ellos primero. Quise escuchar a los músicos y a las agencias de aquí para entender dónde estábamos y qué se podía hacer. Fueron días de mucho trabajo, con la presión de sacar adelante la primera programación. Lo cómodo hubiera sido reducir el número de conciertos y traer músicos extranjeros de relumbrón, pero eso no me interesaba, aunque estoy seguro de que la reacción del público, el que se mueve por los nombres, habría sido positiva. El modelo está hecho para que vayas por ese camino.

Llegué a la hora, pero Pepe me pidió unos minutos para resolver una crisis que acababa de surgir con una de las iglesias: la parroquia no autorizaba ninguno de los dos conciertos por un problema de comunicación interno, y había que buscar alternativas con urgencia. No tuve que esperar más de cinco o diez minutos.

hemos encontrado un público abierto a programas nuevos.

Su despacho es un lugar austero con un par de carteles; un lugar de trabajo, de mucho trabajo, pienso. Charlamos en una pequeña mesa de reuniones redonda, el tono es cercano, quizá en parte porque no era la primera vez que nos veíamos.

– Me encontré con que muchos músicos españoles excepcionales no tocaban en España, o que solo lo hacían en circuitos periféricos, eran invisibles aquí. Ocurren cosas mágicas cuando das una oportunidad, no solo de tocar, sino de crear proyectos con cierta libertad. Uno de los objetivos del festival es ofrecer programas nuevos en sintonía con los intereses de los músicos, y mostrar lo maravilloso de su trabajo. Ha sido una gran satisfacción encontrar un público receptivo que responde con entusiasmo a estos proyectos.

Pepe hace un recorrido de un minuto por tres o cuatro generaciones de músicos que se dedican a la interpretación con criterios historicistas y que se han solapado en los últimos cuarenta años, empezando por Jordi Savall, José Miguel Moreno y La Folía entre otros; siguiendo con músicos que empezaron a salir de España, como La Ritirata, La Tempestad o Forma Antiqva; hasta llegar a la actualidad, cuando tenemos una generación de músicos en torno a los 20 o 30 años que se mueven por el circuito internacional con total naturalidad. Pone la música antigua como ejemplo, pero me aclara que lo mismo se podría decir de otros géneros, como el Jazz.

El FIAS de este año está a punto de comenzar. Durará cinco semanas, y tendrá 60 conciertos y 40 estrenos, de los cuales 38 son encargos del propio festival. Resulta obvio que quien está detrás de todo eso va más allá de la mera recolección de programas de concierto preconfigurados. Como aficionado, encuentro la programación extremadamente atractiva y fuera de lo convencional.

el FIAS es para mí una permanente invitación a soñar.

– De un festival de teatro o de cine se espera ver estrenos, son una muestra de novedades y su valor se mide por el impulso que dan a la creación. ¿No es natural hacer lo mismo en un festival de música? Me hace feliz ver que el FIAS se reconoce como un festival abierto a todo tipo de lenguajes, que ofrece propuestas que no se ven en otro lado. Esto se habría quedado en simples ocurrencias mías si no tuviera de mi lado el talento de los músicos, que me acompañan con pasión y entrega en esta locura. Esto hace que trabajar con ellos sea para mí una una permanente invitación a soñar.

Habla de la pasión de los músicos, pero unos minutos de conversación con Pepe Mompeán son suficientes para percibir vivamente su pasión por la música y la cultura. Me sorprendo cuando me dice que en su equipo solo cuenta con la ayuda de una persona, yo creía que Clásicos en Verano o el propio FIAS no podían hacerse con menos de cinco o seis colaboradores. Me confiesa que le gustaría tener más tiempo para su hija.

Pepe Mompeán es un profesional de la gestión cultural de larga trayectoria. Arqueólogo de profesión y carrera, ha participado en multitud de proyectos culturales y comisariado muchas exposiciones.

es fundamental que haya un relato.

– Recuerdo una exposición que nos encargó el Consejo General del Notariado para celebrar el 150 aniversario de la Ley Orgánica del Notariado. Se nos pidió una exposición sobre la Historia del Notariado.

– No parece fácil crear algo interesante de eso…

– Pues fíjate, fue un gran éxito, incluso se prorrogó. Se nos ocurrió hacer una narración de la Historia de España a través de sus documentos.

Se levanta un momento a bajar la persiana, el sol le da de lleno en los ojos.

– El relato es muy importante en cualquier proyecto cultural, no basta con poner unas cosas junto a otras, tiene que haber un acto de comunicación, y echo mucho en falta eso en la mayoría de los festivales de música. Para nosotros fue fundamental ampliar el concepto del FIAS de lo religioso a lo espiritual para darnos mayor libertad. A partir de ahí, hemos podido crear diferentes relatos cada año, apoyándonos de manera importante en las efemérides.

Empieza a sonar un ruido molesto en unos altavoces que tenemos cerca, Pepe se levanta a regular el volumen.

– El primer año se me ocurrió pedirles a Jorge Pardo y a Moisés P. Sánchez que crearan dos programas para conmemorar el 50 aniversario de la publicación de ‘A Love Supreme’ de Coltrane. Fue una locura, no había mucho tiempo, pero se embarcaron con estusiasmo y fue estupendo. Este año tenemos a Lorca, Whitman, Drake, la llegada a la Luna, Chavela Vargas y Primo Levi. La mística y lo espiritual sustenta todo ello, hemos renovado el festival facilitando el encuentro de géneros distintos y creando algo nuevo.

muchos músicos son público también, y de ahí han surgido proyectos.

– ¿Qué edades se ven en el público del festival?

– La media de edad ha bajado respecto a la anterior etapa, pero no tanto ni tan rápidamente como me gustaría. Se ven más jóvenes en conciertos digamos «alternativos», también los conciertos de músicos jóvenes atrae a gente joven, aunque se trate de música antigua en una iglesia. Por otro lado, viene ocurriendo que los propios músicos asisten a otros conciertos como público, y al escucharse unos a otros han surgido proyectos de jazz y flamenco, jazz y antigua, etc.

Le felicito con entusiasmo por la selección de canciones populares que ha grabado hace poco con algunos de los músicos que participan en la edición de este año, todos ellos excepcionales, y veo que se le encienden los ojos. Jazz, jazz latino, música antigua, canción, flamenco… Ese vídeo parece una auténtica declaración de intenciones (ver vídeo aquí).

– En la presentación de este año, se me ocurrió pedirles que tocasen juntos. Otros años habíamos hecho que cada uno tocase algo de lo que teníamos programado, pero para esta edición llamé a Moisés y le pregunté si veía posible combinarlo todo en una misma música. Otra locura, no sabíamos cómo resultaría. Se trata, de derribar barreras mentales y de volarle la cabeza al espectador. El público al que verdaderamente le gusta la música suele disfrutar de géneros diferentes y propuestas originales.

hace falta reconectar con el público.

Pepe me habla con emoción y respeto de todos los músicos que menciona. Suena su móvil, pero rechaza la llamada sin mirar el nombre.

– Y hay público de esa clase, claro. Seguramente todavía no para llenar el Wizink Center, pero sí para los Teatros del Canal. Hace falta cambiar el modelo y reconectar con el público, y que se renueve. Por supuesto, los precios tienen que ayudar también, pero si nos limitásemos a programar Mozart, Schubert, Brahms, etc no interesaría tanto, aunque lo agitásemos con una coctelera. Me llegaban muchas propuestas estándar como el Stabat Mater de Pergolessi o el Cuarteto para el Fin de los Tiempos, los músicos me decían que eso era lo que se les había comprado anteriormente, las propuestas renovadoras y originales las tenían guardadas en un cajón porque no suelen interesar a los programadores. Ahora son ellos los que me presentan habitualmente proyectos de recuperación del patrimonio musical español, y ese es otro de nuestros objetivos. Estoy encantado de tener esa complicidad con los músicos.

Vuelven a sonar los altavoces, los apaga.

– Los franceses van a estrenar una ópera de Durón, ¿no deberíamos estar haciendo eso nosotros? Hay que internacionalizar la música española. Los medios están ahí, la mitad del camino está hecho, solo falta capacidad de gestión con ideas claras y objetivos precisos más allá de hacer taquilla. De todos modos, la situación no es calamitosa. Hay un modelo, mejorable sí, pero existe la base. Y no es cuestión de presupuesto, sino de voluntad.

tenemos a los mejores artistas de nuestra historia.

Me menciona ‘Música en Segura’ como ejemplo de festival que ha salido adelante por la voluntad de su gestor, Daniel Broncano. Precisamente, nos conocimos en la presentación de la programación de este año, donde estuvo también Cantoría, que participa en ambos festivales este año.

– Nunca ha sido más necesaria una renovación que dé respuesta a ese enorme tesoro con el que contamos ahora, tenemos a los mejores artistas de nuestra historia. Cuando veo que la Joven Orquesta de la Unión Europea tiene cada vez más españoles -mayoritariamente mujeres, por cierto- o que el proyecto EEEMERGING lleva años premiando españoles, solo pienso que tenemos que estar ahí para apoyarles y facilitar su crecimiento artístico aquí, en su país. Cuando tocan aquí, los músicos se vacían, porque no están a hacer un bolo, que es lo que puede ocurrir con otros artistas de mayor renombre. Nos lo decía Maurice Stegger en El Paular hace poco, que tocar con músicos españoles le da mucha vida por la energía que transmiten. Esa energía llega al público, su concierto con Tiento Nuovo fue un gran éxito.

Pienso que hay muchas formas de crear. Una de ellas es usar la imaginación y crear un marco adecuado para que los artistas, a su vez, creen. Una sola persona puede marcar una gran diferencia.

– ¿Este festival es posible gracias o a pesar de ser promovido por una institución pública? -pregunto.

– Es un festival que se hace gracias y en favor de lo público. Si bien es cierto que contamos con un presupuesto modesto, tengo la suerte de tener todo el apoyo del Consejero de Cultura, Jaime de los Santos, que apostó por mi línea de programación y me ha dado libertad desde el primer momento. Con su gestión, Madrid se ha convertido en una región donde «se está bien» culturalmente. Ha ocurrido en la música como en teatro, que ha coincidido con una generación de dramaturgos arriesgados y emprendedores.

tenemos un público fiel.

– ¿No crees que gran parte del público que acude al teatro es también público potencial para la música?

– Confío en que se produzca un trasvase del teatro a la música, pero todavía no hemos llegado a eso, somos singulares en la programación. Habrá que ir paso a paso, de momento ni siquiera se ha cumplido del todo el trasvase de públicos dentro de la propia música. Hemos conseguido atraer un público transversal en cuanto a géneros, personas a las que les gusta la música, a las que les emociona y les mantiene vivos. A menudo veo espectadores llorando, gente que me dice que había dejado de ir a conciertos, a algunos incluso les genera mucha tristeza el final del festival. Tenemos una base de público fiel que ha entendido perfectamente el concepto del festival.

Llevamos dos horas hablando, y me siento algo incómodo sabiendo lo ocupado que está Pepe. No paran de entrar llamadas que sistemáticamente ha rechazado. En sus ojos veo ilusión, pasión y quizá algo de déficit de sueño.

Le hablo del primer encuentro L3P que celebramos en Hinves Pianos con el director Edgar Martín, al que conoce y admira como yo. Le enseño unos segundos del vídeo de la sesión en los que Edgar toca unas pocas notas de pie ante el piano y habla animadamente. Pepe se muestra entusiasmado con la idea de ser nuestro invitado en abril sin casi tener que pedírselo.

– Será una oportunidad de hacer balance de estos cuatro años, justo antes de las elecciones. No sé si seguiré aquí.

Cuando le hago la foto para el blog, intento hacerle sonreír con alguna broma sin mucho resultado. Sin dejar de apuntarle con el móvil, le recuerdo que es viernes y que el fin de semana está a punto de empezar.

– Este fin de semana trabajo -me dice todavía serio.

Y solo sonríe cuando se acuerda de que tiene un concierto en El Paular el domingo. Esta semana tocan Ímpetus y Yago Mahúgo.

Próximos Encuentros L3P:

Juan Lucas, Director de Scherzo, Jueves 28/03

Pepe Mompeán, Asesor de Música CAM, Martes 23/04

Hinves Pianos c/Fuenterrabía, 4 (Madrid)

Entrada libre previa reserva en cultura@hinves.es

Pepe Mompeán es Licenciado en Geografía e Historia y postgraduado en Arqueología por la UAM. Tras trabajar como arqueólogo durante 10 años, comisarió multitud de exposiciones y participó en múltiples proyectos culturales para Patrimonio Nacional, Museo Sorolla, Museo Thyssen, Guggenheim Bilbao y Telefónica entre otros organismos e instituciones. Desde 2015 es Asesor Musical de la Comunidad de Madrid y responsable de más de 250 conciertos organizados por la Consejería de Cultura a lo largo del año, enmarcados en el Festival de Arte Sacro, Clásicos de Verano y otros ciclos. 

MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL FESTIVAL INTERNACIONAL DE ARTE SACRO:

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